INVESTIGACIÓN || El origen de la música procesional en Sevilla

Todas las bandas que desfilan en la actualidad en la Semana Santa de Sevilla tienen su origen y antecedentes en formaciones militares, que ponían sus sones tras los pasos de las cofradías hispalenses. Un ejemplo de estos antecedentes la tenemos en la Banda de Artillería del brigada Rafael Macías de principios del S.XX, que supone el antecedente más claro de las bandas montadas a caballo como la añorada del escuadrón de la Paz. Esta legendaria banda de artillería montada tocó en numerosas hermandades como San Roque, la Candelaria, San Bernardo, Montesión, Esperanza de Triana, Montserrat y la O.

Las bandas de “a pie” también tienen sus antecedentes en formaciones militares, más concretamente en dos que marcaron un sello y un estilo propio y que a posteriori serían copiados, con alguna modificación, por todas las bandas de Sevilla, la mayoría de Andalucía y de España. Estos dos estilos son los potenciados por la Banda de la Guardia Civil y la de la Policía Armada.

Banda de la Segunda Comandancia Móvil de la Guardia Civil del Cuartel de Eritaña.

Foto: Archivo

El origen de esta formación musical la encontramos a mediados del siglo pasado (años 40 y 50). estando dirigida por el militar y músico Martín Martín. Destacaba por su férrea compostura en sus desfiles procesionales y no procesionales. Acompañaron a muchísimas hermandades de la geografía sevillana, andaluza e incluso llegaron a actuar en el territorio nacional. Algunos ejemplos de cofradías en las que actuaron fueron la Paz, la Estrella, las Aguas, la Redención, San Benito, las Siete Palabras, los Panaderos, los Gitanos, la Esperanza de Triana o el Cachorro, e incluso abrieron paso en las cruces de guía de la Macarena y del Santo Entierro. También abrían paso en numerosas procesiones de gloria como la de los Dolores del Cerro, la Virgen del Pilar de San Pedro o la Pastora de Cantillana.

El repertorio de esta formación estaba compuesto por unas 50 marchas, algunas de ellas cayeron en el olvido pero otras como “Alma mía”, “Perdona a tu pueblo” o “Cristo de la Buena Muerte” se siguen escuchando por formaciones contemporáneas. Grabaron numerosos discos e incluso los informativos de la época de Radio Nacional de España (llamados NO-DO) contaban con composiciones interpretadas por esta formación para amenizar el desarrollo de éstos.

Su uniforme rudimentario era parecido al actual de la Guardia Civil, de color verde con trinchas, cinturón y tricornio negro, aunque poseían uno de gala utilizado en procesiones eucarísticas y que consistía en un traje negro y detalles en rojo y cordonería dorada. Llegaron a formar parte de esta banda más de 100 componentes, dividiéndose en tres formaciones de 32 componentes para atender la alta demanda cofrade. Su instrumentación la formaban trompetas, gaitas, cornetas de llave, cornetas militares, saxofones, gaitas, trombones, platos, tambores y bombos. Esta banda desapareció en el año 1975, cuando el tercio móvil de la Guardia Civil se trasladó a Logroño. Podemos decir que gracias a esta formación musical, nació un nuevo estilo ya que con ella nacieron las Agrupaciones Musicales.

Banda de la Policía Armada

También debemos situarnos a mediados del S.XX, en los años 50, para ver como empieza a despuntar esta formación musical que bebe de la ya centenaria formación del Real Cuerpo de Bomberos de Málaga, madre y maestra del estilo de cornetas y tambores constituida en torno a la figura del legendario compositor Alberto Escámez. En Sevilla este estilo se introdujo por miembros de la Policía Armada como el Maestro Díaz, quien procedía de Málaga, Astaire, Agüera, José Guillén, Soto Naranjo y Escobar Redondo.

Foto: Archivo

Muchísimas hermandades contaron con los servicios de esta formación musical como la Amargura, San Gonzalo, Santa Genoveva, San Benito, de la cual eran hermanos honorarios contribuyendo económicamente en la realización de la talla del Cristo de la Sangre y donando el Ángel de la Guarda del Palio de la Virgen de la Encarnación, en la Lanzada, en Montesión, en la Esperanza de Triana, donde también eran hermanos honorarios y en la O. Además solían actuar en la provincia en las hermandades del Santo Entierro de Utrera y en la de la Plaza de Castilleja de la Cuesta, así como en hermandades de gloria como María Auxiliadora de Nervión o la Pastora de Capuchinos.

Al comienzo de su andadura, el repertorio de la Banda de la Policía Armada lo integraban marchas de Escámez, incorporando a posteriori marchas de músicos como Ramón Montoya, quién compuso “Cachorro” o “Cristo del Humilladero” o Pascual Zueco Ramos, quién compuso “Soledad de San Pablo”. La formación musical contaba con 29 componentes divididos en 20 cornetas, 7 tambores y 2 bombos.

A mediados de los 70 y con el final de la dictadura franquista, la policía armada se disolvió y con ella la banda. Músicos de esta formación como Manolo Pardo o Manuel Arellar se dedicaron a llevar este estilo por toda la ciudad fundando bandas como la de Las Cigarreras o la del Maestro Patón respectivamente.

ÚLTIMAS NOTICIAS