INVESTIGACIÓN || En primavera, la lluvia en Sevilla no es una maravilla

No nos engañemos, pese a que actualmente el enemigo de las cofradías es la pandemia del coronavirus, el mayor adversario de la Semana Santa ha sido, es y será sin ninguna duda la lluvia. Este elemento de la naturaleza ha aparecido en muchas ocasiones debido a la inestabilidad que se suele deslumbrar en la época de la primavera. Aquello que se comenta sobre que la lluvia en Sevilla es una maravilla, cualquier sevillano apasionado del mundo cofrade te dirá que no lo es.

Antiguamente, las hermandades de nuestra ciudad no tenían los famosos partes meteorológicos que hoy en día existen con las tecnologías. Muchas de ellas salían a la calle para realizar la estación de penitencia guiándose simplemente por el color del cielo en el momento de la salida. Evidentemente, la llegada de la información del tiempo a nuestra vida cotidiana cambió el devenir de las cofradías y actualmente muchas juntas de gobierno deciden en torno a lo que el físico especializado en meteorología estime oportuno. En los últimos años, muchas corporaciones se han salvado de exponer un patrimonio entero en las calles de nuestra ciudad gracias a estos partes pero otras se han visto afectadas de igual forma por el tiempo.

La lluvia era ya habitual en la jornada del Viernes Santo

En La Trabajadera queremos repasar algunos de los momentos en este siglo donde varias cofradías han sido sorprendidas por importantes aguaceros destacando a la Hermandad del Cachorro. La corporación del Viernes Santo ha sido la más castigada por la lluvia años atrás. Durante 4 años seguidos, la hermandad de la calle Castilla no pisó la Catedral de Sevilla, primero en 2004, cuando se tuvo que refugiar en la Iglesia de la Magdalena, luego con la suspensión de la salida procesional en 2005 y 2006 y por último en el famoso año 2007, donde de nuevo fue el agua quien rompió la estación de penitencia de la cofradía teniéndose que refugiar, (como ya hiciera tres años antes), en la Magdalena y volviendo en la misma tarde-noche del Viernes Santo a su basílica por el Puente del Cristo de la Expiración.

Otro momento desolador fue ver en 2008 a la Soledad de San Lorenzo cruzar la Plaza de la Campana bajo un diluvio. Ni las cámaras de la televisión local daban abasto para poder dar la imagen de la cantidad de agua que caía en aquella noche sevillana de Sábado Santo. La hermandad se tuvo que refugiar en la Iglesia de la Anunciación, un templo que al igual que la Magdalena, ha acogido a lo largo de la historia a numerosas corporaciones. Esa misma noche, la Soledad regreso a San Lorenzo mientras que la dolorosa de la misma advocación de la Hermandad de los Servitas, que también se había refugiado en la Anunciación, pudo volver a su capilla anexa de la Iglesia de San Marcos. Por otra parte, la Trinidad y el Santo Entierro pudieron regresar a sus respectivos templos una vez que las precipitaciones cesaron.

Canal de Youtube: Miradas Cofrades

 

Adentrándonos ya en estos últimos diez años, hay que destacar la tromba de agua de aquel Martes Santo de 2011 con la Hermandad de la Bofetá en la calle. Apenas habían trascurrido 8 minutos desde que el primero de los pasos (Jesús ante Anás) había comenzado a andar, cuando un chaparrón aguó todas las esperanzas que los cofrades tenían puestas en una hermandad para salvar la jornada. El misterio volvía sobre sus pasos y entraba poco más de las 21:15 horas en la parroquia de San Lorenzo.

2012 también fue un año complicado pero es necesario detenerse en el Lunes Santo de ese año. Dos hermandades, La Redención y San Gonzalo, decidían realizar estación de penitencia a la catedral en una jornada con un destello de luz que podía salvar a las cofradías restantes. Incluso con más de dos horas de retraso comenzaron a salir los dos cortejos acelerando el paso para tratar de cumplir los horarios estipulados. Pero a eso de las siete de la tarde apareció de nuevo la lluvia. En ese mismo instante, Redención se encontraba entrando en la Carrera Oficial. El mensaje fue claro, la cofradía se refugiaría en la Anunciación. Por otro lado, San Gonzalo se encontraba en las inmediaciones de la Magdalena, un templo que en Triana desgraciadamente conocen muy bien. La cofradía del barrio León se partió en dos, el misterio se refugió en la Iglesia de la Magdalena y el palio en la Capilla de la Estrella.

La hermandad trianera acordó esa misma tarde, volver a la parroquia de San Gonzalo el Domingo de Resurrección mientras que Redención volvía hasta Santiago en esa noche de Lunes Santo tras un claro que se originó en la ciudad. Ese mismo día y precisamente aprovechando esa estabilidad del tiempo en una tarde desapacible, la Hermandad de Vera-Cruz decidió hacer estación de penitencia a la Santa Iglesia Catedral sin sus imágenes titulares pero con el Lignum Crucis de la corporación.

Canal de Youtube: Miguel Ángel Vilas Villeda

 

El fin de la trilogía lluviosa

Por último vamos a analizar la última Semana Santa de la trilogía lluviosa. Se trata del año 2013, aquel año famoso por episodios que se dieron entre paraguas abiertos y días grises de primavera. Y es que precisamente el clima resulta muy cambiante en épocas como la primavera pero tan cambiante como aquella tarde de Domingo de Ramos pocas veces se ha visto. Aquel día, el sol reinaba por completo en Sevilla y fruto de ello, las hermandades se echaban a la calle para vivir un presunto Domingo de Ramos de luz y alegría. Pero sobre las cinco de la tarde y con algunas cofradías recorriendo distintos puntos de la capital andaluza, un chaparrón obligo a tomar decisiones sobre la marcha. En cuestión de minutos, el cielo pasaba de ese azul pintoresco a la tonalidad gris destructible para los cofrades. La Borriquita volvía hacia la iglesia del Salvador; Jesús Despojado se refugiaba en la Anunciación; La Paz hacía lo propio en la Catedral y la Cena y la Hiniesta volvían a sus templos. Todo indicaba que después de las precipitaciones que mermaron una jornada que apuntaba a pleno, las cofradías iban a tomar decisiones drásticas pero…¡ay amigo, parece que todavía no conocemos a “La Valiente”! La Estrella se ponía en la calle, la junta de gobierno tomaba la decisión de poner rumbo con la corporación para realizar la estación de penitencia. Esa noche reinó la hermandad trianera, que fue la única del día en realizar su recorrido completo. Junto a la Estrella se sumaron dos puntos fuertes, los regresos de las hermandades de Jesús Despojado y la Paz hasta sus respectivos templos una vez que la calma y la tregua se presentaron en Sevilla.

Salida de la Virgen de la Estrella el Domingo de Ramos de 2013 // Fotografía ABC Sevilla

Podríamos seguir hablando hasta el fin de los días pero se ve bastante claro que a lo largo de los años, este elemento produce una sensación agridulce en el bienestar de los cofrades en Semana Santa. Momentos como el Martes Santo de 2016 con hermandades como San Esteban o San Benito y el Viernes Santo de 2018 con hermandades como El Cachorro y la O, hacen que tengamos que acostumbrarnos a que desgraciadamente nuestra peor enemiga siga estando en nuestras vidas y que será el foco de atención entre los meses de marzo y abril aunque el dichoso virus quiera tener también su afán de protagonismo.

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