INVESTIGACIÓN || Las alegorías de Sevilla

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Si ha estado un Sábado Santo en la ciudad hispalense viendo la Semana Santa seguro que le habrá llamado la atención algunos de los pasos que ese día procesionan. En efecto, me refiero a los tres pasos alegóricos que podemos disfrutar en esa jornada. Sin duda, esos pasos le habrán hecho reflexionar y preguntarse qué significan. Pues bien, en este artículo vamos a ir explicando, así como narrando ciertas anécdotas, sobre las alegorías que procesionan en Sevilla durante la Semana Grande de la ciudad.

Para comenzar, debemos conocer la definición de alegoría que es una “composición literaria o representación artística que tiene sentido simbólico“, según reza una de las acepciones de la RAE. Pero ¿por qué procesionan estos pasos? par dar respuesta a la pregunta debemos saber que las procesiones tienen un carácter fundamentalmente comunicativo, siendo una forma visual, y por ende, una manera sencilla de conocer la Pasión y Muerte de Jesús. Sin embargo, no solo se trata de ver pasajes bíblicos sobre los últimos días de la vida de Cristo, sino que también se aprovecha para escenificar conceptos relacionados con la Fe y la doctrina católica, es decir, se utilizan estas recreaciones por la complejidad que tendría si se explicase con palabras estas escenificaciones.

Una vez explicado el motivo de que procesionen las alegorías, vamos a empezar a explicar la que seguramente más impresión nos cause y la que más respeto impone, especialmente si es la primera vez que disfruta del Sábado Santo. Me refiero al paso conocido popularmente como “La Canina“. El nombre correcto es el “Triunfo de la Santa Cruz”, siendo el paso alegórico más antiguo que procesiona, y forma parte del solemnísimo cortejo de la Hermandad del Santo Entierro. Como se puede observar en esta fotografía, el paso se compone de un esqueleto representando a la muerte, en una posición de reflexión, sujetando una guadaña, y sentado sobre una bola, que viene a representar la bola del mundo. A sus pies, se encuentra la serpiente mordiendo la manzana, simbolizando el pecado original. A su espalda, se ubica la cruz, de la que cuelgan dos sudarios, de color blanco y negro, pudiéndose leer en este último la expresión latina “Mors Mortem Superavit“, que se puede traducir al castellano como “la muerte venció a la propia muerte”, todo ello escenificado sobre un paso de estilo neogótico, dorado e iluminado por cuatro cirios. Por tanto, se podría afirmar que lo que representa es la muerte vencida por Cristo, siendo el preludio de la Resurrección de Jesús. Pablo Alberto Mestre afirmó en una entrevista a ABC que “más que de muerte, es un paso de esperanza“, y “hay otra esperanza en Sevilla, no como Virgen, sino como muerte rendida”.

Paso del Triunfo de la Santa Cruz, conocido como “La Canina”

Esta alegoría fue creada a finales del S. XVII (alrededor de 1691), por el escultor Antonio Cardoso de Quirós, que debido a un decaimiento de la corporación, se atrevió a cambiar la antigua composición alegórica, que era representada por un Niño Jesús en actitud de bendecir. Cabe mencionar que la original representación sufrió daños durante la invasión napoleónica, siendo restaurado en 1829 por el gran escultor Juan de Astorga. Procesionó por primera vez en 1693, provocando bastante pavor y miedo entre los allí presentes, según un manuscrito anónimo que se conserva. Sin embargo, poco duraría este temor, siendo este paso bautizado como “La Canina”, apareciendo por primera vez escrito ese nombre en el año 1797. Sin embargo, a punto estuvo de ser apartada de la procesión en los años 60, debido a que estaba mal entendido y parecía una procesión de carnaval, no obstante, en 1980 se blindó el paso convirtiendo al Triunfo de la Santa Cruz en un titular más.

“La Canina” sentada sobre la bola del mundo en posición pensativa

Existen otras curiosidades que conciernen a esta alegoría, por ejemplo, hay que mencionar que este paso ha creado mucha superstición, en tanto en cuanto, son muchísimas las personas que temen que “arrie”el paso delante de ellos, debido a que se considera como una señal de mala suerte, y es por eso que quizá “La Canina” no se vuelve ante nadie. Solo se volvió ante el dictador F. Franco, siendo el capataz del paso quien mandó que se detuviera en 1940. Con la imagen mirando de frente al dictador, se le acercó y le dijo: “Excelencia, medite“. Asimismo, otra curiosidad fruto de la superstición es que el llamador no está visible, por aquello de “no llamar a la muerte“. Otra anécdota es que la Piedad del Baratillo, en sus primeros años, utilizó la parihuela de La Canina“, ya que por entonces no procesionaba todos los años. Por último, hay que destacar que el Hermano Mayor de esta Hermandad es SM Felipe VI, siendo una tradición que se remonta al vínculo entre la corporación y Carlos II, en la que los diferentes Reyes que se han ido sucediendo en la Historia de España han sido el Hermano Mayor.

La Piedad del Baratillo en el paso del Triunfo de la Santa Cruz

Otra alegoría que no pasa desapercibida es el Sagrado Decreto de la Santísima Trinidad, que como su nombre indica, pertenece a la Hermandad de la Trinidad. Se trata de una alegoría que representa principalmente, a la Santísima Trinidad, aunque en él nos encontramos con diversos personajes ya que está formado por unas once figuras. A continuación, pasaré a detallar el significado de cada una de las figuras que componen el misterio. En primer lugar, en la testera del paso, sobre un trono de nubes, se ven las tres imágenes que forman la Santísima Trinidad: el Padre, en gesto amoroso, decreta la entrega de su Hijo para que mediante su sacrificio en la Cruz y su Resurrección Gloriosa, la Humanidad sea redimidaCristo soporta sobre su hombro izquierdo una Cruz de amplias proporciones, cuyo extremo inferior descansa sobre el Mundo. El Espíritu Santo, en forma de Paloma Divina, se alza con las alas desplegadas a modo de amparo y protección de la humanidad. Los tres rayos de luz que de Ella parten, uno por cada persona de la Divinidad, representan la unidad de Dios y la Trinidad de Personas. Al lateral izquierdo de la imagen de Dios Padre, y tras Él, está la representación de la Fe, escenificada por una mujer joven. Sus ojos levemente vendados, porque la Fe no es completamente ciega, sino que hay que razonarla, reflexionar y ahondar en ella, se dirige abiertamente al pueblo, mirando hacia el exterior del paso, mostrando y remitiendo a todos al señalarnos con su mano izquierda

Testera del paso, en el que se ve de espalda a Dios Padre, Dios Hijo, el Espíritu Santo y la Fe

Al lado del Hijo se representa la Iglesia, bajo la apariencia de mujer adulta dormida, arrodillada junto a los Pies de Cristo, descansando su cabeza sobre su brazo izquierdo, recibe la Sangre derramada en su Pasión y Muerte, y que despertará como la Iglesia de Cristo que triunfa y se expande por la faz de la tierra. En la parte delantera del paso, en primer lugar, el Arcángel San Miguel hiere con una lanza al pecado, representado por el dragón, como alegoría de la exclusión del mal y su inaccesibilidad a cuanto rodea a la Divinidad Redentora. Tras San Miguel, los cuatro Padres de la Iglesia Latina, que fueron los que ilustraron acerca de los misterios de nuestra redención, estos son San Gregorio, San Ambrosio, San Agustín y San Jerónimo. Entre ellos, figura un pequeño ángel que simboliza el Amor Divino que lanza su dardo al costado de Cristo, quien acepta por amor su sacrificio, para redimir a la Humanidad.

Paso del Sagrado Decreto de la Santísima Trinidad


Paso del Sagrado Decreto de la Santísima Trinidad

Una vez descrita el significado de la alegoría, pasaré a narrar la historia que ha tenido este misterio en la Hermandad. Según las investigaciones realizadas por la corporación, se remonta al S. XVII, según informa la propia corporación en su web, argumentando para ello que la escultura de Dios Padre (más concretamente su cabeza) que, aunque muy retocada con posterioridad, delata una factura cercana a la órbita de Juan de Mesa. En 1703, la Trinidad ya contaba con un paso sobre el que representar el misterio del Sagrado Decreto: Dios Padre decide que sea su propio Hijo el que redima el pecado del mundo a través de su muerte, circundados por la divina fuerza del Espíritu Santo. En el S. XIX la Hermandad quería mantener este misterio en su cortejo procesional, pero para ello, fue imprescindible la ayuda de otras corporaciones, como El Valle o Montserrat (entre otras) que le cedieron parihuelas para que pudiesen procesionar. No obstante, debido al mal estado de conservación del Misterio, hubo muchos años en lo que no procesionó, y fue ya en 1951 cuando dejó definitivamente de procesionar hasta la década de los 90 (salvo las dos procesiones extraordinarias en 1982 y 1993).

El Misterio del Sagrado Decreto por la Plaza de San Francisco en el primer tercio del S. XX

Fue ya, como he dicho, en la década de los 90 cuando la persistente intención del por entonces Hermano Mayor, D. José Rodríguez Rodríguez, que en palabras suyas “recuperar del pasado el Sagrado Decreto de la Santísima Trinidad debía ser motivo de satisfacción para todos los componentes de la gran familia trinitaria, pero también para todo sevillano que se precie y en particular para todo creyente y buen cofrade”. Y así fue como empezó a plantearse introducir de nuevo esta alegoría en el cortejo. No obstante, poner en marcha esta iniciativa fue complicado, debido a que para comenzar no tenían un paso donde colocar las tallas que, se encontraban en dependencias de la hermandad en la manera en que se se bajaron de las andas aquella Semana Santa de los cincuenta. Asimismo había que comprobar que el patrimonio con el que se contaba estuviera en condiciones de procesionar, ya que salvo en dos ocasiones, las imágenes no procesionaban desde los años 50.

Imagen del paso del Sagrado Decreto en 1942

Por otro lado, en lo que concierne a la disposición de las figuras en el paso, ha ido variando a lo largo de su historia, destacando notoriamente la historia que envuelve a esta fotografía. La imagen se corresponde al Jueves Santo 1924. En esa ocasión, y debido al mal estado de las figuras secundarias, la cofradía decidió escenificar el misterio alegórico sobre las andas de gloria de María Auxiliadora, radicada desde su fundación a finales del siglo XIX en la misma iglesia trinitaria. Pero, ¿por qué se forzó la salida de esta alegoría? para ello debemos situarnos en 1921, año en el que en la Hermandad existía un fuerte deseo de contar con un paso de palio para la Virgen de la Esperanza. Este deseo conllevaba un importante gasto que la modesta hermandad no podía fácilmente sufragar al contar con dos pasos de misterio, además muy poblados de imágenes secundarias. Para más inri, tanto en el seno de la hermandad, como, sobre todo, en el ambiente cofradiero de la época, el paso alegórico no despertaba ningún entusiasmo, ni por su calidad artística ni por el motivo representado. Debemos recordar que a principios de S. XX confluyeron dos tendencias procesionales: la desaparición de pasos alegóricos y la creación de pasos de palio. Por ello en 1923 se propuso enajenar las andas del misterio del Calvario y pasar al Crucificado a las utilizadas hasta entonces por el Misterio del Sagrado Decreto. No obstante, el Palacio Arzobispal, ante la intención que tenía la Hermandad, la obligó a incluir en su estación de penitencia el paso alegórico, puesto que el Arzobispado pensaba que era muy adecuado para el adoctrinamiento del pueblo. Para evitar los gastos de restauración de las imágenes secundarias, la cofradía trinitaria recurrió en la Semana Santa de 1924 a esta versión simplificada sobre el paso de María Auxiliadora. Sin embargo, el vicario del Palacio Arzobispal exigió para el año siguiente que el misterio procesionase con su composición completa, y aunque la Hermandad aceptó no se pudo llevar a cabo por el estado de las figuras secundarias.

El Misterio del Sagrado Decreto escenificado por la Santísima Trinidad y el Arcángel San Miguel

Volviendo a la figura de J. Rodríguez, este afirmaba que el verdadero artífice de este regreso es Antonio Dubé De Luque, concretamente explicaba para una entrevista en ABC, que “él fue quien comprobó el estado de las tallas. Él diseñó el paso, y poco a poco fue renovando las imágenes secundarias. Adaptó lo que salía antiguamente al gusto sevillano actual”, a lo que añadió que “Dubé se ha portado con la hermandad como la hermandad no podrá devolvérselo nunca”. En relación a la composición, parecía que no terminaban de cuadrar ciertos aspectos a su juicio. La estática disposición de las imágenes, en especial de los Doctores de la Iglesia, enfrentados al estilo “duelo”, fue corregida con la actual posición, más integrada e incluso cambió la manera en que los Doctores se presentaban al Dios uno y trino. “Si los Padres de la Iglesia se encuentran ante la Santísima Trinidad, lo lógico es que se descubran”, de ahí que desaparecieran las mitras sobre la cabeza y ahora las porten en la mano. “El propio Dios Padre se encontraba muy rígido, muy autoritario, por lo que Dubé le suavizó el gesto, incluso quedó convencido de que la imagen derivaba del círculo de Juan De Mesa”, explicaba el antiguo Hermano Mayor en dicha entrevista. Amén de lo citado, lo que resultó más llamativo fue la representación del Espíritu Santo, en forma de un gran sol de oro labrado por Seco Velasco. “La pieza era de gran calidad, pero estaba concebida para un camarín. Sobre el paso cimbreaba demasiado y deslumbraba. No hubo más remedio que cambiarla“, comentaba José Rodríguez. Tras esa salida, algunos elementos desaparecieron, como fue el caso de la palmera que simbolizaba la victoria, y se sustituyeron numerosas imágenes por otras de la autoría de Dubé de Luque, que ya había tallado a San Gregorio para la esperada fecha. En el 95 cambiaría a San Ambrosio, al año siguiente a San Agustín y la Fe, y en el 97 a San Jerónimo.

Fotografía de la salida de 1994 en Semana Santa, con algunos elementos ya suprimidos como la palmera y la representación del Espíritu Santo en forma de Sol

Vayamos ya a continuación, a explicar la última alegoría del Sábado Santo, que por otro lado es la más reciente en incorporarse a la Semana Santa sevillana. Se trata de un paso que de la propia sencillez de la escenificación, son pocos los que conocen realmente el significado de esta alegoría debido a la incertidumbre que concierne a la imagen. El nombre que recibe esta alegoría es “Santo Cristo Varón de Dolores de la Divina Misericordia“, popularmente conocido como “Varón de Dolores“. Se trata de una imagen de un Cristo vivo que se nos muestra estigmatizado con todas las heridas de su Pasión y Muerte. Pero ¿a qué pasaje bíblico hace referencia este paso? para dar respuesta a la pregunta, debemos acudir a lo que explicaba el profeta Isaías, concretamente en el pasaje del “Siervo del Señor“, en la que se nos habla sobre el sufrimiento que padecerá el Hijo de Dios en la Tierra. No obstante, podemos encontrar otros orígenes, por ejemplo, en la alegoría del Lagar Místico, que es una representación de Jesucristo en la que su sangre sale de sus llagas y se mezcla con el zumo de las uvas que se prensan en un lagar, o en la misa  de  San  Gregorio, en la que Cristo aparece en el altar mostrando todos los atributos de la Pasión. Sea cual fuere su referencia bíblica, vayamos a conocer los datos de la talla. En primer lugar, se trata de una imagen realizada en 2003 por el escultor Juan Manuel Bonilla Cornejo. La talla presenta todas las heridas provocadas por la tortura que sufrió Jesús, a saber: la sangre que sudó en Getsemaní mientras oraba, el moratón de la bofetada ante Anás, la flagelación, la coronación de espinas, las cinco llagas provocadas durante la crucifixión. Asimismo, se muestra abrazando una Cruz que aplasta a la serpiente, lo que viene a representarse como el Triunfo de la propia Cruz sobre la Muerte (parecido esto pues, a lo que representa “La Canina”).

La espalda del Varón de Dolores, en la que se aprecian las heridas producidas por la flagelación

Ese abrazo podemos entenderlo como un signo de aceptación del sacrificio que tuvo que hacer por nosotros. La imagen se lleva la mano derecha hacia el pecho, concretamente la tiene en el lugar del corazón, como gesto de amor hacia los humanos. El Cristo pisa con el pie izquierdo el cráneo de Adán, que según la leyenda estaba enterrado en el Calvario, derramando su sangre sobre él, como símbolo de redención por el pecado original del primer hombre. Al pie de la Cruz observamos los clavos y la corona de espinas también, aunque la corona solo aparece ahí cuando el Señor no la lleva colocada en la cabeza.

Delantera del paso del Varón de Dolores, en la que se puede observar cómo abraza a la cruz con el brazo izquierdo y cómo se lleva la mano derecha al corazón.

Aunque seguramente, habrá una pregunta que ronde por la cabeza de todo aquel que ve el paso. ¿Por qué se decantó la Hermandad por representar esta escenografía? La historia de la llegada de la imagen a la corporación es bastante llamativa, ya que ni si quiera el autor conocía esta iconografía. La cofradía, cuando fue aprobada eclesiásticamente como hermandad de penitencia, estaba entre dos misteriosel primer encuentro de Jesús ante Pilatos, que finalmente acabó procesionando en la Hermandad de los Dolores de Torreblanca, o bien, las Negaciones de San Pedro, representadas de una forma distinta al actual misterio del Carmen Doloroso. Bonilla, como director artístico de la hermandad que era y es actualmente, se encontraba en su taller buscando la manera de representar alguno de estos dos misterios, no obstante, descubrió al Cristo de la Victoria de Serradilla en un ejemplar de Ars Sacra. Por ello, decidió proponer a la Hermandad la idea que le surgió al ver ese Cristo, inspirándose para tallarlo en el Varón de Dolores de la iglesia del Hospital del Pozo Santo, de Pedro Roldán. Su apuesta fue firme, y gracias a esta corporación, se consiguió introducir en Sevilla una alegoría muy diferente y exótica, enriqueciendo de manera considerable la Semana Santa de la ciudad. No obstante, esto provocó que la hermandad haya tenido que aguantar muchísimas críticas, tanto hacia su concepto estético de cofradía en la calle como incluso graves insultos hacia la imagen del Señor, aunque siempre lo han sabido afrontar de forma valiente y han seguido apostando por su sello, lo cual es de admirar y reconocer. Como curiosidad, el “himno” de la banda de cornetas y tambores de Ntra Sra del Sol nació el día que fue bendecida el 5 de abril de 2003, siendo obviamente la marcha a la que me refiero la titulada “Bendición”. Pasó a formar parte de la nómina del Sábado Santo en el año 2010.

El Varón de Dolores sin la corona de espina, que se encuentra situada a sus pies junto a los clavos.

Amén de estas alegorías que procesionan el Sábado Santo, cabría mencionar que en la jornada del Lunes Santo podemos ser testigos de otra alegoría. Me refiero a la Hdad de Las Aguas, en concreto al paso de Cristo, en el que aparece muerto en la cruz, en presencia de la Virgen María y San Juan Evangelista, y un ángel sosteniendo un cáliz para recoger la sangre y el agua del costado de Cristo. Es precisamente la presencia de este ángel el motivo por el que muchos piensan que se debe incluir en la nómina de pasos alegóricos. No obstante, por la mismo razón se debería mencionar al paso de misterio de la Hermandad de Monte-sión, en la que se representa a Jesús orando en el huerto mientras un ángel, delante de Él, sujeta una cruz en su mano izquierda y un cáliz en la derecha, simbolizando así su muerte y la entrega de su sangre para nuestra salvación. En conclusión, podemos afirmar que en Sevilla procesionan 3 pasos alegóricos: “El Sagrado Decreto”, “La Canina” y el “Varón de Dolores”, aunque realizando una visión extensiva de los misterios que acabo de mencionar, no nos equivocaríamos si consideramos los pasos del Santísimo Cristo de las Aguas y al Señor de la Oración en el Huerto como alegóricos.

Paso del Santísimo Cristo de las Aguas. Lunes Santo


Paso del Señor orando en el Huerto. Jueves Santo

Para finalizar este artículo, me gustaría mencionar algunas de las alegorías que han formado parte de la Semana Santa hispalense. Desde el S. XVI empiezan a aparecer los pasos alegóricos, algunos de ellos de hermandades que a día de hoy no existen, como por ejemplo la Hdad de los Sagrados Clavos de Cristo, María de los Remedios y San Juan Evangelista en la que salía en procesión una imagen de San Juan Evangelista con los tres clavos de Cristo en la mano. Otra formación desaparecida es la Hermandad del Santísimo Cristo de la Sangre, San Juan Bautista y María Santísima de la Candelaria cuyo primer paso representaba la degollación de San Juan Bautista. No obstante, hay hermandades que a día de hoy existen y ha procesionado en su cortejo pasos alegóricos. Me refiero, a numerosas hermandades como: la Hdad de la Hiniesta, la Hdad de la Quinta Angustia, la Hdad de Montserrat, la Sagrada Mortaja, la Estrella, el Museo, la Carretería o los Panaderos. Pasaré brevemente a mencionar cuales eran estas alegorías:

  • Hermandad de la Hiniesta: el paso representaba el Triunfo de la Santa Cruz, y salió hasta 1912. El paso estaba compuesto por una palmera como símbolo de la Victoria, tres mujeres representando las virtudes teologales-Fe, Esperanza y Caridad- y los cuatro evangelistas a sus pies.

El paso del Triunfo de la Santa Cruz de la Hdad de la Hiniesta

  • Hermandad Quinta Angustia: En 1858 se estrenó el paso alegórico para el Dulce Nombre de Jesús. Esta imagen salió en procesión de varias formas, o en su paso alegórico o en un templete. Actualmente no procesiona en el cortejo del Jueves Santo.

Paso del Dulce Nombre de Jesús de la Hdad de la Quinta Angustia

  • Hermandad de Monstserrat: empezó a procesionar en 1861 y dejó de hacerlo en 1931. Representaba a San Isaías de Montserrat, conocido como el santo del Poyetón, llamado así porque el poyetón era una especie de limbo donde las solteras muertas eran recibidas por el alma en pena de Poncio Pilatos, que las ponía a trabajar en tareas absurdas. Como curiosidad, se decía que dejaba soltera a aquella mujer que cruzaba sus ojos con el del santo profeta. La imagen llevaba un pergamino donde escribía las profecías, aunque la tradición es que en el papel anotaba los nombres de las mujeres que nunca se casarían.

Paso de San Isaías de Montserrat de la Hdad de Montserrat.

  • Hdad de la Sagrada Mortaja: Llevaba un sol eclipsado por la Santa Cruz en el siglo XVII. A principios del XVIII tanto la Cruz como las escaleras pasaron a formar parte del paso actual
  • Hdad de la Estrella: tras la fusión de las hermandades de las Penas y la Estrella en 1674, la corporación contaba con tres pasos, siendo el primero de ellos el Triunfo de la Santa Cruz. Era una cruz verde sobre una bola del mundo con una serpiente enroscada llevando una manzana en la boca. Del clavo de los pies de la cruz salían dos palmas que terminaban en los brazos y en el centro de éstos, una corona de laurel. Al pie de la Cruz estaba María con una estrella y a un lado una calavera en significación de la muerte.
  • Hdad del Museo: Desde el año 1695 procesionaba una alegoría donde se representaba el sol y la luna formando un eclipse, como el que según La Biblia, ocurrió cuando Cristo expiró. Dejó de salir en 1771.
  • Hdad de la Carretería: entre los años 1862 y 1868 esta formación sacó en procesión un paso alegórico dedicado al Triunfo de la Santa Cruz, aunque no hay muchos detalles de cómo era esta alegoría.
  • Hdad de los Panaderos: el paso estaba formado por San Andrés arrodillado ante un Ángel que portaba una Cruz en forma de aspa

Paso alegórico de San Andrés de la Hdad de Los Panaderos

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